Reuniones en la cumbre

Cine y música, música y cine. Sin más.

It Follows

it itEsto, para las nuevas generaciones, podría ser casi una antipelícula de terror. No tiene prisa, no necesita estar recargada de escenas “escalofriantes”, sabe qué quiere contarte, o sobre qué quiere hablarte (aun dejándote margen para interpretación), y no se limita a una colección de sustos, sino que también tiene discurso. La gracia no está en cómo acaba, ni en el origen del mal. La trama, o el terror peliculero, como ya pasaba con Babadook (aun distanciándose en tono) está al 50% con los miedos y las presiones reales.
David Robert Mitchell demuestra desde los primeros segundos que sabe narrar con la imagen y el movimiento de cámara, y lo hace de tal manera que si quisiera hacer cine mudo no se le caerían los anillos. Elegante, tranquilo y veraz.
Adolescentes, sexo, distanciamiento con los adultos, e inquietudes de la vida real convertidas en una amenaza palpable que te persigue, It Follows expone sin vergüenza sus influencias añadiendo lo que la hace fresca sin que esto chirríe o te deje insatisfecho al final. Aquellas cosas con las que en ciertas revistas o tertulias se hace broma o se “alecciona” desde una supuesta sabiduría o variada experiencia con la gente o las relaciones, aquí se hiperbolizan, creo (haciendo justicia críptica), en respresentación del cúmulo de dolores de cabeza, deberes cronológicos y gilipolleces que vienen del exterior, básicamente los elementos que atenazan la perspectiva de vida de un adolescente.
No es de extrañar que el sexo sea el punto de inflexión alrededor del cual gira todo (si no follas, mueres; así como años ha era: si follas cuando quieras vas al infierno); aunque no en su versión representada como epítome del placer o expresión del amor, sino más bien como representación curricular que necesariamente ha de hacerse pública. Tenemos también la historia del adolescente que, desesperado, no sabe cómo culminar con la chica con la que realmente quiere hacerlo, el grupo de amigos que aun con todo no se separa, y los fantasmas que se limitan a caminar, porque es una sencilla cuestión de tiempo que te atrapen si no haces lo que ellos quieren y cuando ellos quieran.
Mucho de todo esto he visto en la peli, y aunque no sé si Mitchell tenía conclusiones concretas en la cabeza (probablemente no), sirva para que os animéis a verla, a leerla a vuestra manera y a disfrutar de una peli (otra) hecha con corazón en pleno 2015.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 31/05/2015 por en Redacción.
Los caprichos de Julie Delpy

Un espacio sin críticos, sólo libros, películas y música conectados así nomás, como toda cosa.

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

A %d blogueros les gusta esto: